Blog y Podcast Uniagustiniano

post-header

Cada vez que conmemoramos un día internacional estamos obligados a recurrir a la historia. En esta oportunidad es imposible hablar sobre el Día de la Eliminación de la Discriminación Racial sin regresar a la Masacre de Sharpeville y al Apartheid.

El 21 de marzo de 1960, un grupo de agentes de la Policía en Sudáfrica abrió fuego contra una movilización pacífica que protestaba por la ‘Ley de Pases’ del apartheid, un sistema de segregación racial que regulaba los desplazamientos de la población negra en todo el territorio.

Contexto

Allí desde la llegada al poder del Partido Nacionalista Unificado, de ideología afrikáner ultraconsevadora, eran negados los derechos y las libertades individuales de todo el que no fuera considerado blanco.

Las leyes de entonces ubicaron a los pobladores en categorías raciales que iban desde el “blanco-europeo”, el “nativo-negro”, los de “raza mixta”, hasta los indios-asiáticos”. Y aunque los denominados blancos solo eran el 15 % de los habitantes, se impusieron sobre el 80 % afro.

Así fue como apareció el apartheid (separación), que fue el sistema de segregación racial que despojó de múltiples derechos a la población negra.

Una de estas prácticas inhumanas fue justamente la ‘Ley de Pases’, que los obligaba a llevar una especie de documento para todo lado con el que el gobierno restringía por dónde podían o no transitar, así como los lugares en los que debían vivir o trabajar.

Protesta

Un día como hoy la población de Sharpeville decidió salir a las calles pacíficamente y en forma de protesta no llevar sus pases obligatorios, cantando arengas de libertad. Esto desencadenó la reacción desmedida de las autoridades que comenzaron a dispararle a los manifestantes desarmados.

Esta masacre a sangre fría dejó 69 personas muertas y 180 más heridas de gravedad. Informes posteriores hablaron de unas 700 balas disparadas a la multitud por parte de las autoridades y las historias de los pobladores dejaron claro que se trató de un día de terror.

Foto de: Ian Berry, Agencia Magnum

Solo un acto tan atroz podría llamar la atención internacional de inmediato, por eso las Naciones Unidas condenaron los asesinatos e instaron al gobierno sudafricano a dejar de lado el apartheid. Contrario a eso, los ultraconservadores endurecieron las sanciones internas, las detenciones arbitrarias y las leyes contra los que se atrevieran a disentir.

Tuvieron que pasar muchos años más de racismo e indiferencia para hablar ahora sí del fin del apartheid.

Definamos el racismo

Si la historia no es suficiente, lo vamos a poner en palabras de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur:

Este es un tipo de discriminación, aquella que se produce cuando una persona o grupo sienten odio hacia otras por tener características o cualidades distintas, como el color de piel, idioma o lugar de nacimiento.

Una de las causas más comunes de las actitudes racistas puede encontrarse en el miedo a lo diferente o a las personas que vienen de otros países, por desconocimiento o falta de información al respecto.

Existen varios tipos de racismo por los que las personas se pueden sentir discriminadas o ser víctimas de desigualdades.

Racismo aversivo

Es un tipo de racismo sutil porque generalmente es empleado por personas que están abiertamente en contra del racismo y de los comportamientos racistas. En el racismo aversivo se pretende la igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia cultura abiertamente. En cambio, las actitudes racistas se producen mediante la distancia con la otra persona, falta de empatía o mostrando frialdad.

Racismo etnocentrista

Este tipo de racismo está basado en la superioridad cultural del propio grupo, por lo que este asume que otros grupos diferentes suponen una amenaza cultural. En este tipo de racismo no hay derecho a la igualdad y se cree que las personas que son de una raza diferente a la propia deben someterse al grupo predominante. El rechazo de costumbres, creencias, comportamientos, religiones o lenguas de otros grupos étnicos son actitudes recurrentes en este tipo de racismo.

Racismo simbólico

El racismo simbólico aboga por el derecho a ser iguales, pero con matices: el derecho a ser iguales existe, pero para ámbitos puntuales o ciertas situaciones. Un ejemplo que explica el racismo simbólico es la libertad que tiene cada grupo para vivir como quiera, pero en áreas limitadas para dicho grupo. Estas actitudes provocan una segregación cultural entre los distintos grupos, lo que a su vez produce distanciamiento entre sus miembros.

Racismo biológico

Es el tipo de racismo menos tolerante. Entiende que una raza es biológicamente superior a las demás, que amenazan con degenerar la raza que es considerada principal. El racismo biológico no cree que los miembros de otras razas deban tener ningún derecho, piensa que deben ser excluidos totalmente e incluso apuesta por la segregación física.

Entendiendo esto podemos decir que el peligro de los prejuicios raciales sigue latente, pues al introducir divisiones entre los seres humanos, se sigue obstaculizando la consolidación de la paz.

Hoy en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial invitamos a condenar estos prejuicios y combatirlos incansablemente en todas las dimensiones y sectores de nuestra sociedad.

Previous post
Next post
Related Posts